Archive for the ‘Historia Contemporánea’ category

La horripilante muerte de Voltaire

mayo 31, 2013

Alguna vez escuché a Dolina relatar esta historia, con el tiempo la corroboré y hoy es un día muy oportuno para compartirla con ustedes.

Nuestro protagonista es nada más y nada menos que Voltaire. Como algunos saben este símbolo culmine de la ilustración fue uno de los mayores enemigos de la religión católica y de todo aquello que la representaba. A lo largo de su vida llenó páginas y páginas atacando la Fe y al mismísimo Jesucristo, se burló con soberbia de Dios haciendo uso de ese disfrutable sarcasmo que lo caracterizó e hizo eterno. Llegó a decir que si en su lecho de muerte llamaba a un sacerdote para pedir perdón por sus pecados, no le hicieran el menor caso, pues sería producto de delirios y alucinaciones.

Todo marchaba a la perfección, hasta aquel 30 de mayo de 1778 cuando  la muerte se hizo presente, acechándolo con la mesura de lo ineludible. Entonces Voltaire recordó como su pluma castigó y fustigó a Dios durante años y temeroso de su paso al mas allá (en las peores condiciones) comenzó  a clamar con desesperación la pronta presencia de un sacerdote para confesarse. Pero sus fieles seguidores, siguiendo las instrucciones previas dadas por el francés, impidieron por todos los medios que se acercara algún clérigo a aquella habitación.

Como consecuencia el insigne anciano de 84 años comenzó a revolcarse en su lecho, a aullar, a gritar y  a autoflagelarse ante la idea de su pronta condenación eterna, toda su soberbia se desvaneció en un instante y lamentó cada una de sus palabras ofensivas a Dios. Dicen que su muerte fue un espectáculo horroroso y que una vez producida su rostro producía espanto.

Evidentemente eso de “genio y figura hasta la sepultura” no se cumplió en el caso de Monsieur Voltaire.

.

Anuncios

¡Oh Libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!

diciembre 16, 2012

Esta frase pertenece a Marie-Jeanne Roland de la Platiere, esposa de Jean Marie Roland, un importante revolucionario francés de la Gironda (es decir, el grupo más moderado dentro de la facción revolucionaria).

Madame Roland había tenido una importante participación en aquél París revolucionado y no se había cansado de denunciar los abusos del régimen del Terror (llevados a cabo por los jacobinos, grupo más extremista). Como reconocimiento a sus manifestaciones contrarias a las injusticias cometidas, Marie-Jeanne fue guillotinada un 8 de noviembre de 1793.

Cuenta la historia que, mientra iba camino a la guillotina, pronunció la frase que la haría famosa: “¡Oh Libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!”…

Dos días después de la ejecución de su esposa,  Jean Marie Roland se suicidó en Lyon.

Hobbes y el miedo

julio 7, 2012

Armada Invencible es el nombre que dieron los ingleses a la Empresa de Inglaterra de 1588 planeada por el rey español Felipe II, buscando terminar con Isabel I de Inglaterra, dentro del marco de la Guerra mantenida por ambos entre 1585 y 1604. La relación de estos monarcas fue una historia de amor y odio como pocas, relatada en algún momento y cuyo final no pueden dejar de conocer: https://kalipolis.wordpress.com/2011/01/13/perro-amor-explota/

Aquella fallida invasión (un temporal acabó con la mayor parte de la flota, impidiéndoles llegar a costas británicas) intervino sin embargo en la historia particular de un hombre que marcaría, a través de sus textos, el rumbo de muchos otros. Estoy hablando de Thomas Hobbes, quien en su misma autobiografía contó como el susto recibido por su madre al aproximarse la Armada española adelanto su parto: “parió gemelos, el miedo y yo”, señaló.

Y el miedo jamás abandonaría a Hobbes (posteriormente víctima de la cruenta Guerra Civil Inglesa). Por esto se entiende que la actitud básica del pensamiento hobbesiano sea la búsqueda de la seguridad, ausente desde el momento de su llagada al mundo. Fue esto lo que lo impulsó a buscar una solución, que creyó encontrar en el fortalecimiento de la autoridad real. El hombre lobo del hombre, hallaba en el poder coercitivo del Estado un freno a su accionar incivil.

.

Thomas Hobbes

Thomas Hobbes

.

Una de las víctimas de Stalin: su hija Svetlana.

abril 22, 2012

“… No creo que haya que lamentarse sobre el propio destino, pero a veces es muy duro…” estas palabras pertenecen a una de las víctimas de Stalin, su hija Svetlana.

.

Josef y Svetlana Stalin

Josef y Svetlana Stalin

.

La vida de Svetlana no fue fácil, sometida (como cualquier soviético por entonces) a los designios de Stalin, la joven no pudo estudiar Literatura porque éste se lo prohibió, ni ser la pareja del cineasta Alexei Kapler. Al enterarse Josef  el conocido director pasó varios años en un gulag . Claro que Svetlana tenía 16 años y Alexei 40, un trago amargo para cualquier padre.

Tras la muerte de su progenitor, la joven cambió su apellido por el de su madre (Alilúyeva) y terminó huyendo de Rusia para instarse en Estados Unidos, dejando atrás un par de divorcios y un par de hijos. Allí, en la tierra prometida, contrajo matrimonio con William Peters y cambió su nombre nuevamente, esta vez por el de por el de Lana Peters. Con yanqui tuvo una hija y terminaron desvinculándose pronto. Evidentemente, Svetlana era una mujer muy inteligente: no le duraba ningún tipo al lado.

¿Qué pensaba la hija de Satlin sobre la
revolución bolchevique? que se trató de un “error fatal y trágico” con un sistema “profundamente corrupto”. Señaló, también, a su padre como un “monstruo”…

Aunque, con el tiempo, aseguró haberse arrepentido de exiliarse en Estados Unidos (y… la sangre tira) fue allí donde falleció el pasado 22 de noviembre, a los 85 años.

.

Svetlana Stalin

Svetlana Stalin

.

El día que el Pato Donald fue Nazi

abril 10, 2012

Con ustedes un corto de 1942, ganador del premio Oscar …. #NoComenT

.

.

Hay que dejar de culpar a los judíos… al menos por dos siglos

abril 6, 2012

Los protocolos de los sabios de Sion es el  texto antisemita por excelencia. Fue publicado por primera vez hacía 1902 en la Rusia de Nicolás II, con el fin de justificar ideológicamente los pogromos que sufrían los judíos. Es decir, el hecho de juntarlos a todos y matarlos….

En el mismo se habla por primera vez de la tan famosa “conspiración judía internacional”, que se esgrimió tantas veces y sirvió a los fines más atroces. Las frases que se utilizaban entonces son más o menos como esta, que ayer leí en twitter:

.

.

.

Las distintas versiones de la Revolución Francesa

marzo 10, 2012

Como a tantos, la Revolución Francesa me resultó apasionante desde una temprana edad. En mi versión primigenia, aquel punto culmine de la Ilustración, poseía ribetes muy románticos; muestra de que volcamos nuestra subjetividad en el tratamiento de cualquier tema y rescatamos lo que más nos gusta instintivamente. De la misma forma la izquierda, el centro y la derecha  han interpretado a la Revolución Francesa de distinta manera, incluso tan disímiles que por momento no parecen estar tratando el mismo tema.

Así, para la izquierda la revolución fue producto de tendencias al determinismo socioeconómico. Es decir que, siguiendo a Marx, las causas se explican en términos de lucha de clases y el conflicto proviene de intereses económicos. Los grandes hombres que rescata esta tendencia son en forma individual Robespierre, Marat, Babeuf, etc.; y de manera colectiva los a Jacobinos y (desde luego) los sansculottes. Consideran positivo el paso a la burguesía y al capitalismo ya que, como señaló su profeta, la revolución era el movimiento dialéctico de la historia y la burguesía había desarrollado un papel fundamental destruyendo al Antiguo Régimen. A partir del triunfo burgués, la posta revolucionaria pasaba a la clase obrera. Además, ven con buenos ojos una economía dirigida por el Estado entre 1793 y 1794; el Proyecto babuvista de 1795-1796 (anticipo de la teoría comunista) y la Constitución del año III, que provee el derecho al trabajo. El “Terror” y la sangre derramada fue lamentable, pero necesaria. Dentro de esta línea se encuentran, entre otros, los trabajos de Soboul y Lefebvre.

Por su parte la derecha considera muy negativamente este episodio histórico, se trata de la destrucción de la tradición y el anticipo del comunismo, fruto de un complot; un todo nocivo observable en el terror y la represión (ej. La Vendee), la guerra contra Europa, el aumento de la pobreza, el freno al desarrollo económico francés (la incipiente Revolución Industrial francesa fue coartada por esta, algo que es verdad) y la descristianización. Obviamente los contrarrevolucionarios despiertan la simpatía de esta tendencia, tanto aquellos que lucharon con la espada (vendeanos y chuanes) como los que lo hicieron con la pluma y la palabra (Burke, de Maistre, etc.). Cobban y Forrest tratan la temática desde esta corriente.

Por suerte aún hay gente siguiendo los consejos de Aristóteles y hallan la perfección en el “justo medio”. Nos referimos a los autores de centro,  quienes colocan el énfasis en la opinión pública, el sistema político y encuentran las causas de la revolución en una mezcla de estructuras y coyunturas determinadas. Lo social, lo político, lo económico y lo ideológico se trenzan para dar explicación al estallido galo. Girondinos, fuldenses, y figuras como, Sieyes o Mirabeau son sus predilectos. Los sucesos que más interesan: el constitucionalismo de 1789 a 1791 y las reformas fiscales-administrativas. Destacan el avance de las ideas liberales y democráticas como el gran legado de la Revolución Francesa, mientras que el maniqueísmo y la creencia exagerada en la política encarnan el saldo negativo. Un libro altamente recomendable, escrito desde estas premisas, es  “La Revolución Francesa” de George Rudé.

Y así es vista tamaña hazaña humana desde las diversas tendencias ideológicas, cuyas nomenclaturas abstractas tienen origen en la misma. La distinción entre izquierdas y derechas se aplicó (por primera vez a la política) en la Francia revolucionaria… pero esa es otra historia.

.

.

Bibliografía Consultada:

Julio ARÓSTEGUICristian BUCHRUCKER y Jorge SABORIDO (directores): “El mundo contemporáneo: historia y problemas”.

George RUDÉ: “La Revolución Francesa”