La Magnolia de Avellaneda


El 11 de noviembre de 1875, bajo la presidencia de Nicolás Avellaneda, se inauguró oficialmente el Parque Tres de Febrero. Ubicado en la antigua propiedad de Juan Manuel de Rosas, fue llamado de esa manera en conmemoración a la batalla que marcó el fin de su gobierno: Caseros. Así reflejo Gálvez dicho acontecimiento en su “Vida de Sarmiento”:

 “…Puede afirmarse que Sarmiento lo ha hecho todo. Suyos son los planos, y durante casi un año se ha pasado allí las horas dirigiendo la plantación de los árboles, la formación de los jardines, la construcción de las viviendas para los animales y los pormenores de la fiesta.

La inauguración es el 11 de noviembre, a las diez de la mañana. El día antes y el mismo día de la fiesta, los diarios adversos lo vapulean (…) El diario de Mitre atribuye a simple capricho de un hombre, al que llama “personalidad funesta” y “traidora”, aquellos gastos fabulosos en alamedas y estanques, en montañas artificiales, en cascadas y en colecciones de fieras.

Ese parque lejano, en la ciudad aún pequeña y sin medios de locomoción, es innecesario (…) Y en fin, si bien la obra será indispensable tiempos adelante, no es urgente por ahora.

Hay poca gente en la fiesta (…) Pero Sarmiento está alegre, bromista y tiene el aire de sentirse feliz. (…) He ahí una anécdota verdadera: en el parque hay carpas donde, pagando, se pueden comer algunas cosas y beber. Unos jóvenes traviesos, probablemente mitristas, comen y beben y luego le mandan la cuenta a Sarmiento, como presidente de la Comisión. Y él, en un rasgo de ingenio, la devuelve con estas palabras: “Conforme; páguese de los fondos destinados a la manutención de las bestias”…” (Gálvez; Vida de Sarmiento, pag. 381-382)

Sin embargo, pronto el sanjuanino se puso de muy mal humor, no todo salió como él deseaba.

Domingo Faustino había insistido en que Avellaneda plantara un roble durante el desarrollo de la inauguración; pero el presidente se negó y finalmente decidió plantar una magnolia. Según las fuentes consultadas, al llegar dicho momento el semblante del padre del aula cambió y Don Nicolás se vio presa de sus miradas más furibundas.

Junto a la entrada del Jardín Japonés, en Palermo, la magnolia sigue aún de pie, como la mayoría de las obras llevadas a cabo por estos dos visionarios mandatarios.

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12 comentarios en “La Magnolia de Avellaneda”

  1. Ramon Says:

    Es admirable la información que tienes. Te agradezco el hecho de compartirlo. Sobre todo para los del llano que no tenemos la oportunidad de conocer, en presencia, a Buenos Aires.

  2. kalipolis Says:

    Yo había leído esta anécdota hace tiempo y no imaginaba en que lugar del Parque estaba el árbol, hace dos meses fui a Buenos Aires y pase varias veces a su lado sin darme cuenta! … Es una linda anécdota, imagino a Sarmiento enojado por eso y me da mucha gracia.

    Saludos

  3. Alejandro Says:

    Qué raro que Sarmiento hay mandado a plantar robles cuando es sabido que le gustaban los gomeros… Debe haber sido una moda de la época, que con visión de futuro, hoy disfrutamos en nuestra ciudad. Yo le hubiera plantado una higuera en su lugar.

  4. maria pilar Says:

    me encanto,la lectura liviana,sencilla,agil sin descripciones rebuscadas es como ese vaso de agua que uno se toma cuando llega a casa cansado…….gracias.


  5. Qué misterio, ¿no? De una y otra parte… por qué Sarmiento eligió plantar un roble y por qué Avellaneda lo cambió por una magnolia.
    Me lo imagino a Sarmiento despotricando, dando bastonazos cuando se enteró.

    • kalipolis Says:

      Eligió el roble por un montón de cualidades que describió y que no recuerdo! ya lo buscaré … si, yo también me lo imagino, debe haber sido jodido para Chingolo soportar esas miradas!


  6. Buenísima la anécdota. Ahora sabemos la historia de esa magnolia gigantesca. En época de flor, parece un árbol del cual cuelgan decenas de veleros.

    Ahora, Angeles, vos que sabés tanto: podrías investigar quién carajos plantó los plátanos, así vamos y le rompemos la lápida? Se agradece =)

  7. Damian Luna Says:

    Este tipo de historia me gusta! donde se puede sacar mas?


  8. Que ingeniosa la respuesta de Sarminto, muy buena historia


  9. Siempre muy interesante su relato ¡¡¡


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