La última curda
El tango y sus malevos, sus Malenas, su origen infame… las eternas despedidas, los aullidos desesperados, la tristeza, el desengaño… tan porteño y al mismo tiempo tan universal. Algunos lo veneramos al punto de pasar horas embriagados entre sus melodías que estremecen y sus letras que laceran. El lenguaje con el que se expresa nos lleva a rincones oscuros, suburbios del alma donde acechan desventuras pretéritas.
Bien, toda esta introducción tiene por objetivo relatarles la historia de “La última curda”, que precisamente es el fruto de una buena borrachera. Según Edmundo Rivero la canción nació cierta noche de verano, entre botellas de whisky y charlas, en un balcón cercano a la avenida Corrientes donde Pichuco y Cátulo Castillo le fueron dando forma. Finalizada la tarea y ya prácticamente sobrios una serie de aplausos les hizo advertir bajo el balcón a una multitud observándolos. Dijo Rivero: “Tuvimos que acceder al pedido de hacer el tango entero desde el balcón, a puro fueye y cantor”.
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enero 27, 2012 a 6:19 pm
muy buena pastillita. Un abrazo nos vemos en tw
enero 27, 2012 a 7:40 pm
qué linda historia… me hubiera encantado estar ahí, en el balcón…
febrero 3, 2012 a 11:29 pm
dejame que te diga, argenttina, porque me diste en el corazon, porque soy español y el tango, lo adoro, no preguntes porque, ¿bailas?
febrero 3, 2012 a 11:31 pm
dejame que te cuente argentina, que el frio que habita en mi corazon, me deje un ultimo suspiero para bailar. EL ULTIMO TANGO EN PARIS;!
febrero 5, 2012 a 12:21 pm
gran historia. A medida que pasan los años, el tango esta cada vez mas metido en mi. Historias como estas ayudan a ese proceso…
Matiasln
febrero 13, 2012 a 12:21 am
GOYENECHE UN DECIDOR DEL TANGO IMPRESIONANTE Y EN ESTE TANGO PONE TODO UN MAESTRO